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Puede afectar tu salud mental

Qué es FOMO en redes sociales

¿Sentís que te estás perdiendo de algo? El impacto del FOMO en la salud mental de los campanenses.

En una era donde la vida parece transcurrir a través de una pantalla, es cada vez más común experimentar una sensación de inquietud al ver las publicaciones de los demás. Esa mezcla de ansiedad, tristeza o irritación tiene un nombre: FOMO, y detectarlo a tiempo es clave para cuidar nuestro equilibrio emocional.

¿Qué es el FOMO y por qué aparece?
FOMO es la sigla de Fear of Missing Out, que en español se traduce como el "miedo a perderse algo". No se trata de simple envidia, sino de una percepción de que los demás están teniendo experiencias más gratificantes, logrando más objetivos o disfrutando de una vida más interesante que la nuestra.

Las redes sociales actúan como un gran escaparate de "momentos perfectos", lo que facilita una comparación constante e inevitable que suele afectar la autoestima.

El desafío en los más jóvenes
Aunque nadie está exento, este fenómeno impacta con mayor fuerza en la franja de los 18 a 35 años. Es una etapa de decisiones vitales (estudios, primeros empleos, mudanzas) donde la presión por mostrar una "vida ideal" en Instagram o TikTok es altísima.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, los cuadros de ansiedad en jóvenes han crecido significativamente. La exposición constante a la vida editada de los demás genera una necesidad real de pertenencia que, si no se gestiona, se transforma en un malestar crónico.

5 claves para recuperar el equilibrio
No hace falta desaparecer de las redes, sino aprender a consumirlas de forma saludable. Aquí algunas herramientas prácticas:

Identificar el "disparador": Notar qué perfiles o qué horarios nos generan más ansiedad es el primer paso para poner un límite antes de que el malestar crezca.

Espacios sin pantallas: Incorporar hábitos diarios de desconexión —como caminar por la costanera, leer o cocinar— ayuda a bajar la intensidad mental.

Bajar a tierra la ansiedad: Escribir lo que sentimos o hablarlo con alguien de confianza ayuda a que esa urgencia por "estar en todos lados" pierda peso.

Disfrutar en modo "offline": Reconectar con actividades que nos den placer sin la necesidad de postearlas. Lo que nos nutre no siempre necesita un "like".

Pedir ayuda profesional: Si la angustia afecta el sueño, el trabajo o las relaciones personales, es fundamental no minimizarlo. El bienestar emocional requiere, a veces, del acompañamiento de un especialista.

Cuidar la salud mental también es una forma de estar conectados, pero con lo que realmente importa: nuestro presente.