Malestar de comerciantes gastronómicos por la nueva obligación municipal de cerrar a las 3 AM
La entrada en vigencia de la Ordenanza N° 7761 generó una profunda preocupación en el sector gastronómico local, debido a las restricciones horarias y a las excepciones que benefician a grandes cadenas en detrimento del comercio barrial. Desde el bloque de Concejales de Fuerza Patria rechazaron la medida, y pedirán la derogación de la norma.
La noche de Campana ha comenzado a regirse por una nueva y polémica limitación tras la publicación en el Digesto Municipal, el pasado 10 de enero, de la Ordenanza N° 7761. La normativa, que fuera aprobada el 20 de noviembre con los votos del oficialismo, impone un cierre obligatorio a las 3:00 AM para todos los establecimientos gastronómicos ubicados en el radio céntrico de la ciudad. Esta medida, que impacta directamente en el corazón comercial comprendido entre las rutas 9 y 6 y las calles principales del casco urbano, ha generado un clima de malestar entre propietarios y trabajadores que ven amenazada su fuente de ingresos en un momento de gran fragilidad económica.
“Desde el Departamento Ejecutivo, la medida se intentó justificar bajo la pretensión de ejercer un control sobre el ruido y el tránsito, utilizando argumentos que para el sector afectado resultan apenas superficiales” afirmaron desde el bloque de Concejales de Fuerza Patria Pj. “La gestión municipal se apoya en la idea de que restringir el horario es la única vía para garantizar el descanso vecinal, una salida que parece simplista frente a la complejidad de la nocturnidad y que evita abordar soluciones de fondo en materia de control y presencia estatal”.
En este escenario, el bloque peronista denunció el carácter discriminatorio de la norma. Los ediles opositores enfatizaron que esta restricción asfixia al trabajador local mientras otorga privilegios inexplicables a otros actores. "Lamentablemente, con medidas como éstas, no se está escuchando al vecino. Y por el contrario, se favorecen a algunos sectores que parecen tener coronita, como las estaciones de servicio o las grandes cadenas como Mc Donald´s", señalaron. Para los legisladores, la normativa no solo es injusta, sino que "vulnera los derechos de los comerciantes de trabajar, y también, de los consumidores quienes durante los fines de semana optan por culminar la noche comiendo algo".
Finalmente, expresaron que la seguridad en la vía pública y el cumplimiento de las leyes son responsabilidades indelegables del municipio que no pueden ser resueltas mediante prohibiciones horarias. Bajo esta premisa, sostienen que el municipio no puede simplemente "mandar a dormir a todo el mundo" cuando la intención de los ciudadanos es visitar un establecimiento gastronómico tras una salida, solo por el hecho de querer deslindarse de sus responsabilidades de control. Ante el perjuicio causado, la oposición ya adelantó que buscará la derogación de la norma para devolverle al sector gastronómico la posibilidad de trabajar con normalidad.
“Desde el Departamento Ejecutivo, la medida se intentó justificar bajo la pretensión de ejercer un control sobre el ruido y el tránsito, utilizando argumentos que para el sector afectado resultan apenas superficiales” afirmaron desde el bloque de Concejales de Fuerza Patria Pj. “La gestión municipal se apoya en la idea de que restringir el horario es la única vía para garantizar el descanso vecinal, una salida que parece simplista frente a la complejidad de la nocturnidad y que evita abordar soluciones de fondo en materia de control y presencia estatal”.
En este escenario, el bloque peronista denunció el carácter discriminatorio de la norma. Los ediles opositores enfatizaron que esta restricción asfixia al trabajador local mientras otorga privilegios inexplicables a otros actores. "Lamentablemente, con medidas como éstas, no se está escuchando al vecino. Y por el contrario, se favorecen a algunos sectores que parecen tener coronita, como las estaciones de servicio o las grandes cadenas como Mc Donald´s", señalaron. Para los legisladores, la normativa no solo es injusta, sino que "vulnera los derechos de los comerciantes de trabajar, y también, de los consumidores quienes durante los fines de semana optan por culminar la noche comiendo algo".
Finalmente, expresaron que la seguridad en la vía pública y el cumplimiento de las leyes son responsabilidades indelegables del municipio que no pueden ser resueltas mediante prohibiciones horarias. Bajo esta premisa, sostienen que el municipio no puede simplemente "mandar a dormir a todo el mundo" cuando la intención de los ciudadanos es visitar un establecimiento gastronómico tras una salida, solo por el hecho de querer deslindarse de sus responsabilidades de control. Ante el perjuicio causado, la oposición ya adelantó que buscará la derogación de la norma para devolverle al sector gastronómico la posibilidad de trabajar con normalidad.